Aparecen sobre el escenario Bella y Edward juntos. Se dirigen hacia el sofá y se sientan. Unos segundos más tarde aparece Charlie y se queda en pie.
-Hola, chicos. ¿Qué hay?-Empieza Charlie.
-Queríamos hablar contigo. Tenemos buenas noticias –continua Bella
- ¿Buenas noticias?
-Más vale que te sientas, papa.
Charlie está confuso se sienta en un asiento abatible situado al lado izquierdo del sofá.
-No te agobies, papa. Todo va bien.
-Seguro que si, Bella, seguro que sí. Pero si todo es tan estupendo, entonces ¿porque estas sudando a la gota gorda?
- No estoy sudando.
- ¡Estas embarazada!
- ¡No claro que no!
-Ah, vale.
-Acepto tus disculpas.
Edward se queda callado un momento y por fin dice algo.
-Charlie, me doy cuanto de que no he hecho esto de la manera apropiada. Según la tradición, tendría que haber hablado antes contigo. No deseo que esto sea una falta de respeto, pero cuando bella me dijo que si, no quise disminuir el valor de su elección; así que en vez de pedirte su mano te solicito tu bendición. Nos vamos a casar, Charlie. La amo más que a nada en el mundo, más que a mi propia vida, y, por algún extraño milagro, ella me ama del mismo modo. ¿Nos darás tu bendición?
-Hola, chicos. ¿Qué hay?-Empieza Charlie.
-Queríamos hablar contigo. Tenemos buenas noticias –continua Bella
- ¿Buenas noticias?
-Más vale que te sientas, papa.
Charlie está confuso se sienta en un asiento abatible situado al lado izquierdo del sofá.
-No te agobies, papa. Todo va bien.
-Seguro que si, Bella, seguro que sí. Pero si todo es tan estupendo, entonces ¿porque estas sudando a la gota gorda?
- No estoy sudando.
- ¡Estas embarazada!
- ¡No claro que no!
-Ah, vale.
-Acepto tus disculpas.
Edward se queda callado un momento y por fin dice algo.
-Charlie, me doy cuanto de que no he hecho esto de la manera apropiada. Según la tradición, tendría que haber hablado antes contigo. No deseo que esto sea una falta de respeto, pero cuando bella me dijo que si, no quise disminuir el valor de su elección; así que en vez de pedirte su mano te solicito tu bendición. Nos vamos a casar, Charlie. La amo más que a nada en el mundo, más que a mi propia vida, y, por algún extraño milagro, ella me ama del mismo modo. ¿Nos darás tu bendición?

